TUS 4 PILARES

¿Has visto alguna vez cómo se derrumba un edificio? Es increíble. Si te fijas bien, verás que no cae a plomo, observarás que poco a poco parece que se va inclinando, que sus pilares empiezan a perder consistencia.


Cuando uno de los pilares del edificio empieza a debilitarse necesita tener una buena estructura en la que apoyarse. De hecho, existen las estructuras solidarias, que no son más que pilares unidos por una viga que los hace ayudarse los unos a los otros.


Oye Cris, ¿por qué me hablas de esto?


Porque te quiero explicar lo que son los 4 pilares de la salud, algo que para mi es vital y que a la hora de abordar una inflamación SIEMPRE debe tenerse en cuenta. Los 4 pilares de la salud son esos 4 ejes principales que te ayudarán a sobrevivir, son los que harán que cuando haya un problema tengas la fuerza suficiente para salir adelante.


Y claro, ¡tu también tienes una estructura solidaria! Lo bueno de esto es que cuando un pilar se resiente... ahí están los otros 3 para apoyar. Pero, ¿qué pasa cuando no cuidamos ninguno de los 4 pilares? Pues que el edificio se derrumba.


Entonces, a la hora de mejorar tu salud, tu inflamación, tu día a día, es VITAL que hagas un análisis de estos 4 pilares y entiendas que solo cuando mires de forma integrativa tu cuerpo podrás poner solución. Por eso, además de los 4 pilares te he querido compartir una pregunta reveladora de cada uno de ellos.


Vale Cris, lo he pillado. Pero dime los **** pilares ya de una vez. Voy:


  1. ALIMENTACIÓN. Qué sorpresa, ¿verdad? Pues quizás no es una sorpresa, pero a menudo cuando tenemos una inflamación intentamos arreglarlo con pastillas, con fórmulas magistrales y se nos olvida lo más esencial. Un día por otro y la casa sin barrer. Pregunta clave: ¿Cuánto crees que influye tu alimentación en tu inflamación y cuánto la cuidas?

  2. EJERCICIO. Si, seguimos con sorpresones. Sin embargo, en términos de inflamación se tiene poco en cuenta este factor. El ejercicio es fundamental para recuperar el funcionamiento de hormonas y del sistema inmunitario, algo que sin duda tiene mucho que ver con una inflamación reincidente en mi cuerpo. Pregunta clave: ¿de las excusas que utilizas para no hacer ejercicio, cuántas son verdad?

  3. ESTRÉS. Lo sé, vamos todas como locas. Y yo no soy menos. Sin embargo, pongo en marcha unos buenos detoxificadores de estrés porque sé que es la única manera de reducir mi inflamación. Un cuerpo que está estresado no se permite "soltar" nada: no sueltas inflamación, no sueltas nutrientes (de ahí el estreñimiento), no sueltas pensamientos (de ahí la ansiedad). Pregunta clave: ¿Estás haciendo lo que está en tu mano para reducir el estrés de tu día a día?

  4. DESCANSO. Y este sí que sí es el más olvidado de todos. Frases como "ya descansaremos cuando estemos muertos" han hecho mucho daño, porque se ha menospreciado el descanso. Mala noticia: un cuerpo que no descansa es un organismo que no detoxifica bien, y eso solo hace que lo "chungo" se quede dentro y se produzca más inflamación. Pregunta: ¿Te permites descansar?


Ahora sí que sí, espero haberte convencido de que una mirada integrativa para resolver tu inflamación es la única que vale, y te animo a que si quieres saber cómo te puedo ayudar que reserves tu diagnóstico sin coste conmigo aquí.

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