LOS HIDRATOS POR LA NOCHE... ¿ENGORDAN?

Nos hicieron creer que los hidratos por la noche eran malos, muy malos. De hecho, nos hicieron creer que a las 18h suena un pequeño timbre dentro de tu cuerpo que dice: a partir de aquí los hidratos engordan.


Pero entonces, ¿los hidratos por la noche engordan?

Primero habría que dejar de tratar a la población como personas con bajas capacidades para diferenciar un alimento saludable. Necesitamos hacer del discurso de los hidratos un mensaje menos simplista, porque los hidratos de carbono como tal se encuentran en todos los alimentos: desde fruta hasta panes pasando por tubérculos u hortalizas.


¿Qué tipo de hidratos deberían preocuparnos?

En general deberíamos evitar cualquier hidrato procedente de un alimento ultraprocesado: bollos, panes de baja calidad y otras masas. También hidratos que proceden de cereales o harinas refinadas como el trigo o el arroz blanco.


¿Y qué hidratos deberían tener prioridad?

Pues los que son de calidad y que denominamos hidratos complejos. Se llaman así porque no tienen un impacto en nuestra glucosa en sangre tan grande, es decir, no nos da el chute de azúcar que pueden darnos los hidratos malos (simples). ¿Cuáles son los hidratos complejos? En general los que proceden de cereales integrales, también los que proceden de tubérculos o legumbres. ¿Algunos ejemplos? La avena integral, la quinoa o la patata son buenos ejemplos de alimentos altos en hidratos que favorecen nuestra salud.


Aquí tienes algunas razones por las que deberías incorporar hidratos en tu dieta por la noche.

1. Alimentos saciantes. Es bueno irse a la cama 2-3h después de haber terminado de cenar, pero no hay nada peor que meterse en la cama y tener sensación de hambre. Por eso, debemos elegir alimentos que nos nutran pero también que no nos dejen sensación de vacío rápidamente. Se ha demostrado científicamente que un consumo de hidratos en la noche mejora nuestra sensación de saciedad y reduce el hambre y el deseo de comer al día siguiente.

2. Alimentos antiestresantes. Cuando llegamos a casa agotadas del trabajo y con el estrés por los cielos, tenemos el cortisol a tope y la serotonina (hormona de la tranquilidad) por los suelos. Niveles de serotonina bajos se relacionan con una alta demanda de hidratos de carbono. Si le damos a nuestro cuerpo hidratos, conseguiremos “calmar” esta sensación de estrés.

3. Sueño feliz. La melatonina (hormona del sueño) necesita triptófano para sintetizarse. El triptófano es un aminoácido y como tal, se encuentra en alimentos ricos en proteínas. Para que nuestro cuerpo pueda “absorber” mejor el triptófano, se recomienda una ingesta de hidratos de carbono.


¿Cuántos hidratos debería comer por la noche?

Bueno, aquí non hablamos de cebarnos con un plato de pasta carbonara, hablamos de una pequeña ración de hidratos por la noche. La cantidad idónea debería ser un 25% de tu plato, que debería coincidir con el tamaño de la palma de tu mano (la parte sin dedos).

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